sábado, 22 de noviembre de 2014

Santa Cecilia, ¿patrona de los músicos?

Rafael, Santa Cecilia (detalle), 1516, Pinacoteca de Bolonia

Santa Cecilia, cuya fiesta se celebra un día como el de hoy, 22 de noviembre, es una de las santas más conocidas del santoral católico. Sin embargo, su historia tiene más de leyenda que de realidad y parece ser que incluso nada tuvo que ver jamás con la música, a pesar de ser su patrona.


G.F. Haendel, Oda para el día de Santa Cecilia.

Según la tradición, Cecilia fue una joven romana que vivió en el siglo I o II de Nuestra Era. Procedía de familia noble y, como es habitual en las vidas de muchas santas, su familia la obligó a casarse con un importante y rico romano. Sin embargo, ella había hecho voto de virginidad. En el lecho nupcial convirtió a su esposo al cristianismo y le bautizó junto a su hermano. 

Por negarse a sacrificar a los dioses, fue condenada a morir en una caldera de agua hirviendo, pero una oportuna tormenta que apareció en el cielo evitó que muriera. Así pues, los romanos recurrieron a la solución que en tantas otras ocasiones (por ejemplo con santa Catalina de Alejandría) había servido: decapitar a la joven. Sin embargo, el verdugo fue incapaz de dar un golpe certero y le asestó tres golpes que la dejaron agonizando durante tres días, hasta que finalmente falleció. Por supuesto, la insistencia en el número tres no es casual y puede relacionarse con el dogma de la Trinidad. 

Ahora bien: en la historia que acabamos de contar, ¿dónde queda la música de la que es patrona? Al parecer, que a partir del Renacimiento se la comenzase a representar acompañada de instrumentos de música se debe a un error de lectura de una frase procedente del relato de su vida: se interpretó que ella tocaba música durante su martirio, cuando más bien parecer ser que ella evitaba escuchar la música que se tocaba durante el mismo. 

En cuanto a su iconografía, la más frecuente será aquella en la que la vemos acompañada de instrumentos musicales o ángeles músicos. Menos frecuente es la representación de su decapitación y entierro. Y aunque nada tuviera que ver santa Cecilia con la música, gracias a esa errónea asociación la historia del arte y de la música nos ha dado obras maestras, tales como la música que el compositor inglés Haendel escribiera en su día en honor de esta santa legendaria. 

Guido Reni, Santa Cecilia, 1606, Norton Simon Museum, Pasadena, CA, USA

Nicolás Poussin, Santa Cecilia, c. 1628, Museo Nacional del Prado, Madrid

1 comentario:

  1. Lo que son las tradiciones y las cosas: atribuir dotes musicales a la persona equivocada. Y eso que aprovechar la noche de bodas para convertir a su esposo al cristianismo es "dar el cante" en toda regla.
    Un saludo.

    ResponderEliminar