viernes, 29 de marzo de 2013

El anónimo soneto a Jesús crucificado


Cristo, Varón de Dolores,en un grabado de Durero. 


No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
 para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
 clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
 muévenme tus afrentas y tu muerte.

 Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
 y aunque no hubiera infierno, te temiera.

 No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
 lo mismo que te quiero te quisiera.

(Anónimo del siglo XVII)

Velázquez, Cristo crucificado, Museo del Prado.

lunes, 18 de marzo de 2013

Diarios truncados, pensamientos dispersos...



Hoy he decidido (aún no sé por qué) abrir la cuenta de gmail que me da acceso a este blog. 3305 correos sin leer relativos a actualizaciones de blog y facebook. Los eventos de facebook ya pasaron, las actualizaciones de esos blogs amigos ya quedaron obsoletas. ¿Y ahora qué? ¿Me animo a volver a escribir aquí? Tengo una libreta llena de, a mi parecer, buenas ideas para un blog (o incluso para un libro), pero nunca encuentro el momento de materializarlas aquí.

Hace un año, aquí mismo, escribía:
Hace más de un año que no publico en este blog, que empecé con mucha ilusión... Me quedé como la mujer de mi última entrada: hipnotizada, eclipsada por lo que veía a través de la ventana... Ahora vuelvo para escribir de nuevo... Tabula rasa...de color blanco... un color lleno de posibilidades en palabras de Kandinsky, que puede ser cualquier cosa...

Las buenas intenciones (casi propias de Año Nuevo) se vieron truncadas por los quehaceres del día a día del mundanal ruido. Y es curioso que esto mismo, empezar un blog y dejarlo inconcluso (¿pero acaso un blog tiene alguna vez un final cerrado?), ocurra cuando se trata de un diario en papel. ¿Cuántas veces hemos empezado con ilusión un diario, en un bonito cuaderno nuevo que nos han regalado, para desistir de la tareas apenas unas semanas después?
Diarios truncados, pensamientos dispersos... Incluso para escribir a uno mismo hace falta una disciplina férrea. Envidio realmente a aquellos que escriben diarios durante toda su vida, con tesón y sin cansancio.

En fin, démonos una nueva oportunidad y perdone el lector/bloggero interesado esta falta de constancia... Un saludo.

Miguel Ángel y el desprecio del mundo

Miguel Ángel, Piedad Rondanini (detalle)

"Las fábulas del mundo me han robado
el tiempo en que debía contemplar a Dios,
y no sólo he dejado su gracia en el olvido,
sino que con ella, incluso, me he dado a pecar (...)
Hazme odiar cuanto al mundo place
y sus bellezas que honro y cu
ltivo,
para que antes de morir posea eterna vida"


Miguel Ángel Buonarroti (traducción de Luis Antonio de Villena)