lunes, 8 de abril de 2013

Microrrelatos: decir mucho en pocas palabras


Una de las misteriosas pinturas de Remedios Varo (1908-1963)

El microrrelato, la microficción, minicuento o microcuento son los diferentes nombres (entre otros) que puede recibir aquel texto narrativo cuya principal característica es la brevedad. Y hablamos de brevedad de pocas líneas o incluso palabras frente al relato corto, que puede ocupar varias páginas sin llegar, por supuesto, a la extensión del libro. En cierto modo, podría decirse que el microrrelato es a la prosa lo que el haiku a la poesía.

Alguien pensará que poco o nada puede contarse en un microrrelato. Sin embargo, tal vez su función no es precisamente contar algo, sino crear sorpresa, sugerir e incluso, por qué no, ayudar a nuestra imaginación a echar a volar para que desarrollemos una historia que su autor sólo quiso que tuviera unas pocas palabras.

La existencia de relatos tan cortos (¡cortísimos!) puede remontarse muy atrás en el tiempo como parte de narraciones más extensas (por ejemplo las propias parábolas de los Evangelios). Sin embargo, tal como lo entendemos hoy, con vocación artística y literaria, puede decirse que el microrrelato es una invención del siglo XX.

A continuación, a modo de miniantología, presento unos cuanto que me han hecho especial gracia. Hay muchos más en libros de texto o por la red. Que los disfrutéis:

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". Augusto Monterroso, "El dinosaurio"

"Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado “El dinosaurio”.
    —Ah, es una delicia —me respondió—, ya estoy leyéndolo".
José de la Colina, "La culta dama". 

 "Al despertar, Augusto Monterroso se había convertido en un dinosaurio. “Te noto mala cara”, le dijo Gregorio Samsa, que también estaba en la cocina". José María Merino, "Cien".

 "Estabas a ras de tierra y no te vi. Tuve que cavar hasta el fondo de mí para encontrarte". Juan José Arreola, “Ágrafa musulmana en papiro de oxyrrinco”.

 "Los niños entraron a la casa y destrozaron las jaulas. La mujer encontró los cuerpos muertos y enloqueció. Los pájaros no regresaron". Triunfo Arciniegas, "Pequeños cuerpos".

"Le propuso matrimonio. // Ella no aceptó. // Y fueron muy felices". Anónimo, "Enamorado"

"En un desierto lugar del Irán hay una no muy alta torre de piedra, sin puerta ni ventana. En la única habitación (cuyo piso es de tierra y que tiene la forma de círculo) hay una mesa de maderas y un banco. En esa celda circular, un hombre que se parece a mi escribe en caracteres que no comprendo un largo poema sobre un hombre que en otra celda circular escribe un poema sobre un hombre que en otra celda circular...El proceso no tiene fin y nadie podrá leer lo que los prisioneros escriben". Jorge Luis Borges, "El sueño"

Y para terminar...

"Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea". Augusto Monterroso, "Fecundidad"

24 comentarios:

  1. Personalmente, creo que en la actualidad se abusa del microrrelato/microcuento/microtimo para engañar al ego de quienes se piensan escritores y tapar así sus carencias de cara a desarrollar un texto más extenso, al igual que se abusa de los 'jaikus'. Se escriben cuatro frases que suenen bien y no tengan mucho sentido y... ¡oh, qué maravilla, arte puro de escribir!

    No pongo en duda que haya autores capaces de crear en pocas líneas textos realmente maravillosos, pero la masificación tanto de éstos como del haikai adulterado (jaiku) no les hace ningún bien.

    Es una opinión que puede no ser compartida, mas realmente lo veo así. La entrada, interesante, como es habitual.

    ¡Un saludo!

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  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo. De hecho, cuando redactaba esta entrada, me estaba acordando de los jaikus "falsos" que comentabas en una de tus entradas. Supongo que es tan difícil escribir de manera decente algo largo (porque supone el desarrollo de una historia, personajes, etc) como escribir algo corto que no sea, como bien dices, un microtimo.

    Un saludo.

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  3. Con el microrrelato (que en el sentido estricto del término no debe sobrepasar un aproximado de cien palabras) se puede lograr poco, obviamente. Aun así debe cumplir con ciertos requisitos mínimos: la presencia de dos núcleos (enlace/desenlace) y una catálisis lo suficientemente adecuada para que se logre intensidad y si es posible, sorpresa. El microrrelato, así como el cuento corto, debe "golpear" al lector, debe constituir una suerte de trago corto que conmocione el paladar de quien "lo bebe". Si no lo consigue, puede considerarse un fracaso.
    Hoy estuve repasando los proverbios bíblicos del Antiguo Testamento. Creo que, al ser independientes unos de otros, pueden considerarse también antecesores de los microrrelatos.

    :)

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    1. Bueno, no nos pasemos buscando antecedentes a los microrrelatos...

      De los que he puesto, diría que el de Merino no cumple con esa regla de contener en sí mismo el enlace y el desenlace.

      Por lo demás, estoy de acuerdo en el carácter sorpresivo. Sin él, el microrrelato no sirve de nada; viene a ser una frase extrapolada de un libro cualquiera.

      Un saludo :)

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  4. Lo bueno, si breve, dos veces bueno, que diría Gracián.
    Ya veo que hemos metido dinosaurios en nuestras entradas respectivas. Monterroso es un genio.
    Algunos inicios de novela ya encierran en pocas palabras todo el contenido que leeremos a continuación:
    "Al despertar Gregorio Samsa, tras un sueño intranquilo, se encontró en la cama convertido en un horroroso insecto.Etc"
    "Bastará decir que soy Juan Pablo Castells, el pintor que mató a María Iribarne."
    "Muchos años después, ante el pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía recordaría aquella tarde en que su padre lo llevó a conocer el hielo."
    "En un lugar de la Mancha...Etc"
    Un saludo.

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    1. El señor Monterroso tiene la culpa de esta entrada. Recordé su microcuento y pensé: ¿por qué no compartirlo junto a otros microrrelatos?

      Los comienzos de libros o relatos son otro asunto. Supongo que es un auténtico tour de force para cualquier escritor, pues la primera línea es lo que sabe a ciencia cierta que leerán todos sus lectores (mucho no llegarán al final, sin embargo) y de ese comienzo dependerá, en gran medida, que el lector continúe o no. Los que has puesto son ya legendarios en sí mismos. A mí se me ocurre también el de "El extranjero" de Camus: "Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé".

      Un saludo.

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    2. Es tremendo el inicio de "El extranjero". Yo tenía un conocido cuyo pasatiempo favorito era aprender el inicio de muchas novelas. Lo pasábamos bien intentando adivinar de qué obra se trataba. Y luego están los finales. Algunos de antología. Siempre recuerdo el final de El Buscón, muy apropiado y sentencioso:
      "Y fueme peor, pues nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres."
      Un saludo.

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  5. Son magníficos y sumamente ingeniosos, madame. El de la dama culta me hizo reír.

    Feliz día

    Bisous

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  6. A mí me ha gustado también mucho ese que indicáis, madame. Pobre dama culta: seguro que cuando descubrió que el cuento sólo tiene una frase, se sintió un poco ridícula. Sólo le faltó decir que iba por el segundo capítulo...

    Un saludo.

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  7. Hola, estoy haciendo una nueva recolecta de almas y como te he visto de seguidor o seguidora en alguno de mis blogs amigos, voy a cambiar el tema de dar premios.

    Ahora os lo daré a seguidores de seguidores.
    Es decir, que tienes uno en mi blog.
    http://relatosfantasiaelfos.blogspot.com.es/2013/04/premio-otorgado-por-el-arte-de-las.html

    Un abrazo.

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    1. ¡Gracias por recolectarme! Me parece interesante eso de premiar al seguidor del seguidor... En breve me paso a recoger m premio. ¡Saludos!

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  8. El microrrelato es como las conversaciones hay personas que son perifrásticas y no te enteras y otras que son escuetas pero en dos palabras lo dicen claro.Pero tambien se tiene que saber dejar un rastro porqué es una labor con intención...

    Muy simpáticos estos microrrelatos me quedo con el del "enamorado"

    Un abrazo Allegra.

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    1. Pero si me apuras es mucho más difícil intentar decirlo todo en pocas palabras. El del "enamorado" está causando estragos, por lo que veo. A mí ha sido de los que más me ha hecho reír.

      Un saludo Bertha.

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  9. El microrrelato anónimo es sorprendente.
    Y su blog de un excelente tono.

    Saludos.

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  10. Precisamente quiero escribir uno para una humiolde particpación en un no-concurso (un pasatiempo común) y me he visto envuelta en un mundo nuevo para mí, entre otras cosas porque soy escritora de Historia y no de historias... En fin, que no por mucho escuchar el concurso de microrrelatos de la SER se sabe hacerlo.
    Por cierto, después de leer el primero, me quedo decididamente con el segundo.
    Un beso

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    1. Es difícil escribir microrrelatos, aunque tengamos tentación de pensar lo contrario. Ya nos dirás, si quieres, cuál es el resultado de tu experiencia. Yo me quedó con los tres primeros sin dudarlo.

      Un saludo.

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  11. Si, aunque puedan venir de tiempo atrás, parecen un invento actual, muy en boga ahora en la red. Los blogs están llenos de ellos. Unos buenos, otros no, como todo en la vida.
    Un abrazo.

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    1. En un mundo de prisas, sin tiempo más que para leer mensajes de texto de apenas unas decenas de caracteres, es norma que estén tan de moda los microrrelatos. No hay tiempo ni para leer una historia con su inicio, nudo y desenlace.

      Un saludo.

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  12. Creo que el microrrelato es algo dificilisimo, expresar en pocas palabras lo que se intenta explicar o inventar una historia con apenas unas frases. En este mundo cada vez menos imaginativo quizá nos ayude que no se nos dé un principio y un final.
    Siempre interesantes tus relatos

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    1. Gracias, Ámbar. Algún día, cuando tenga tiempo, me gustaría retarme a mí misma a hacer algún microrrelato. A ver qué sale.

      Saludos.

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  13. Ya lo creo, este es un arte nada facil, lo mas dificl del mundo es ser breve y decir algo que tenga algun sentido.
    Un beso.

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    1. Pues sí. Como decía el escritor Gracián, lo bueno, si breve, dos veces bueno. Lo malo es saber ser breve y bueno a la vez.

      Un saludo, Carolina.

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  14. Hola, la verdad es que el microrrelato es una forma diferente de contar cosas con pocas palabras, obviando las florituras.
    Querer decir mucho con pocas palabras te obliga a ser más directo.
    Me encanta participar en concursos relacionados con el relato corto, aunque a veces, con tan pocas palabras, sea difícil que el relato tenga los dos pies, las dos manos y la cabeza :)

    Un abrazo.

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