lunes, 1 de abril de 2013

Los grandes pintores vistos por los grandes poetas (I)

Aunque hoy día parezca que cada una de las artes (poesía, teatro, pintura, escultura, música, etc) es un compartimento estanco, separada tajantemente de las demás, en los siglos de antaño esto no era así y, fácilmente, poetas y pintores podían frecuentar las mismas tertulias, intercambiar ideas y verse influidos mutuamente. Es el caso, por ejemplo en España, de las célebres reuniones que tenían lugar bajo la sombra y beneplácito del pintor y tratadista Francisco Pachecho (1564-1644), suegro de Velázquez, que en Sevilla supo codearse con la flor y nata de la intelectualidad andaluza del momento. Como vemos, los grupos de trabajo interdisciplinares y la transversalidad, tan de moda hoy día, ya existían en la Edad Moderna. 

Debido a estas relaciones de amistad entre literatos y artistas, la literatura, tanto en prosa como en verso, se convierte en fuente fundamental para conocer qué opinión se tenía de las obras de determinados artistas e incluso cómo eran interpretadas en la época. Tampoco conviene olvidar el caso contrario: que grandes artistas retratasen en sus telas a importantes escritores del momento (recordemos, por ejemplo, el soberbio retrato que Velázquez hiciera a Góngora en 1622, durante su primer viaje a Madrid, y conservado actualmente en Boston). Lo que resulta curioso es que los artistas no ilustrasen escenas de sus poemas, sus novelas u obras de teatro. Aunque tal vez esto se deba más bien a los intereses de la clientela del momento. 

Como muestra de esta visión que de los grandes artistas del Siglo de Oro tenían nuestros poetas, traemos los siguientes ejemplos, referidos a Velázquez. Y para ilustrar la otra parte de esta relación bidireccional literatura-pintura, dos retratos de Velázquez (uno original, el otro copia): Luis de Góngora y Francisco de Quevedo. Que los disfrutéis.

Diego de Silva y Velázquez, Luis de Góngora, 1622, Boston, Museo de Bellas Artes

Luis Vélez de Guevara a Velázquez
Pincel, que a lo apacible y a lo fuerte
les robas la verdad, también fingida,
que la ferocidad en ti es temida,
y el agrado parece que divierte.

Di, ¿retratas o animas?, pues de suerte
esa copia Real está excedida
que juzgara que el lienzo tiene vida,
como cupiera en lo insensible muerte.

Tanto el regio dominio que ha geredado
el retrato publica esclarecido,
que aún el mandar la vista le ha escuchado.

Y ya que en el poder es parecido
lo más dificultoso has imitado,
que es más fácil el ser obedecido. 


Copia de Velázquez, Francisco de Quevedo, Madrid,  Instituto Valencia de don Juan.

Francisco de Quevedo a Velázquez
(...) Por ti el gran Velázquez ha podido,
diestro, quanto ingenioso,
ansí animar lo hermoso,
ansí dar a lo mórbido sentido
con las manchas distantes,
que son verdad en él, no semejantes,
si los efectos pinta
y de la tabla leve
huye bulto la tinta, desmentido
de la mano el relieve. 

17 comentarios:

  1. Qué gran gala para un artista pasar a la posteridad no solo por sus cuadros, sino por figurar en esos versos. Y viceversa.
    Por cierto que me parece especialmente maravilloso el de Quevedo a Velázquez.

    Feliz tarde

    Bisous

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    1. Sí, de hecho le hace el mayor halago que se podía hacer a un pintor: decir que sus "manchas" son verdad, no simple parecido con la realidad.

      Un saludo, madame.

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  2. Tanto la pintura, como la literatura y la música son hijas de su tiempo. Es decir que van unidas de la mano y son producto del mismo tiempo histórico. Por eso, son disciplinas que deben tratarse interrelacionadas, máxime cuando hay poetas que pintan y pintores que escriben poesía.
    Un saludo.

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    1. Cayetano, has resumido muy bien una de las bases de la teoría artística del barroco: la poesía es como la pintura, son hermanas y se encuentran a la misma altura. Sin embargo, en el siglo XVIII (ya muy a finales), se propondrá lo contrario: que pintura y poesía son dos artes diferentes entre sí y que por tanto deben separarse. Ya hablaré de ello en otra entrada.

      Saludos y muchas gracias por el comentario.

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  3. Las reuniones de entonces, ya iniciadas en el siglo anterior (recuerdo el caso de uns celebrada en Toledo y a laque acudía El Greco), tuvieron su eclosión en la Francia de la Ilustración y continuaron en la España del siglo XIX (estoy recordando un famoso cuadro del Museo Romántico en el que aparecen literatos y pintores entremezclados) y en el XX en los famosos cafés de Madrid.
    Un beso

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    1. Supongo que literatos y artistas han sentido siempre la necesidad de reunirse para intercambiar ideas. Tal vez cambiaban el lugar y contexto, pero el fin siempre era el mismo. Yo estoy pensando en uno que hay en el Prado, de Esquivel, si no recuerdo mal, donde se encuentran, entre otros Zorrilla.

      Un saludo y gracias por el comentario.

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  4. En nuestros tiempos hay demasiados artistas de los que apenas uno los conoce, contrariamente en un pasado todos se conocían e intercambiaban sus conocimientos entre ellos con sus buenas tertulias.
    Un abrazo

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    1. Supongo que ahora hay mucha obsesión por la originalidad y por el plagio y muchas veces los artistas prefieren no compartir sus ideas por miedo a que se las copien.

      Un saludo y gracias por comentar.

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  5. Me han llamado mucho las tertulias entre practicantes de un arte determinado, donde se enriquecían mutuamente. Hoy en día resultan complicado porque se vive muy deprisa y sobre todo, porque la llamada libertad no es respetada. He leído demasiado para darme cuenta que lo importante en un texto es que toque a lector y el lector tiene un modo de ser particular que lo hace único. Este tipo de actos, sobre todo por la separación y la prepotencia de los "artistas" está condenado a permanecer en los manuales de Historia. Y es una pena, porque con la pérdida de encuentros de los cuales bullían las ideas, hoy nos quedamos en la soledad con la ventana abierta al mundo, interpretando cómo nos parece y pesando que el que piensa diferente, es un ignorante.

    Me ha encantado recordar por unos momentos estos encuentros y estos detalles que los artistas se hacían entre ellos, le dan sentida al término "humanidades".

    Un beso Allegra y una noche de sueños cumplidos para ti.

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    1. Hola Juanjo, muchas gracias por tus palabras. Efectivamente, ¿para qué sirven las humanidades si no unen a las personas? Hay mucha obsesión por guardárselo todo para uno mismo y la cultura avanza compartiendo y discutiendo (en el buen sentido de la palabra), no encerrada en un cajón.

      Un saludo y buenas noches a ti también.

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  6. Hola, Allegra.
    Acabo de descubir este blog. Curioso, muy interesante. Lo visitaré con frecuencia.
    Un apunte para tu introducción: lo correcto es cajón de sastre (no cajón desastre).
    Hasta pronto.

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    1. Gracias por el comentario. El calambur es lo que tiene... que al final engaña a los dedos y se escribe como Dios le da a entender.

      Un saludo.

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  7. Creo que los artistas se relacionan sea cual sea la forma con la que expresan su arte: pintura, literatura, escultura o música. Es una forma de nutrirse, de enriquecerse y de crecer.
    Saludos

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    1. Efectivamente. Nosotros mismos, a nuestro humilde modo, también lo hacemos con nuestros blogs. Un saludo Ámbar.

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  8. Para mí, Pintura, Poesía y Música son hermanas, "hijas del Arte".

    Estoy muy de acuerdo con el comentario de Juanjo: como poeta joven, me encantaría participar con frecuencia en estas tertulias, las cuales ahora, o son inexistente, o están muy adulteradas por una sola forma de entender el arte, siendo las demás marginadas o ignoradas.

    En cuanto a los poemas, cierto es que el de Quevedo es muy bueno, pero creo que el de Góngora encierra, de manera mucho más sutil, la misma o incluso mayor admiración hacia el pintor.

    Una gran entrada, ¡saludos!
    Pedro.

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    1. Pedro, muchas gracias por tus comentarios. Ojalá algún día recuperemos la interdisciplinariedad que tan bien y con tan buenos resultados cultivaron nuestros hombres de ciencias, letras y artes.

      El primer poema es de Vélez de Guevara. Puse el retrato de Góngora para ilustrar el diálogo; ojalá Velázquez hubiera realizado alguno del dramaturgo

      Un saludo y gracias de nuevo.

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    2. Cierto, me pasé por alto el nombre del autor al mirar el cuadro, y como el estilo se asemeja al de Góngora, lo di por hecho. Mis disculpas por el error, ¡un saludo!

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