lunes, 18 de marzo de 2013

Diarios truncados, pensamientos dispersos...



Hoy he decidido (aún no sé por qué) abrir la cuenta de gmail que me da acceso a este blog. 3305 correos sin leer relativos a actualizaciones de blog y facebook. Los eventos de facebook ya pasaron, las actualizaciones de esos blogs amigos ya quedaron obsoletas. ¿Y ahora qué? ¿Me animo a volver a escribir aquí? Tengo una libreta llena de, a mi parecer, buenas ideas para un blog (o incluso para un libro), pero nunca encuentro el momento de materializarlas aquí.

Hace un año, aquí mismo, escribía:
Hace más de un año que no publico en este blog, que empecé con mucha ilusión... Me quedé como la mujer de mi última entrada: hipnotizada, eclipsada por lo que veía a través de la ventana... Ahora vuelvo para escribir de nuevo... Tabula rasa...de color blanco... un color lleno de posibilidades en palabras de Kandinsky, que puede ser cualquier cosa...

Las buenas intenciones (casi propias de Año Nuevo) se vieron truncadas por los quehaceres del día a día del mundanal ruido. Y es curioso que esto mismo, empezar un blog y dejarlo inconcluso (¿pero acaso un blog tiene alguna vez un final cerrado?), ocurra cuando se trata de un diario en papel. ¿Cuántas veces hemos empezado con ilusión un diario, en un bonito cuaderno nuevo que nos han regalado, para desistir de la tareas apenas unas semanas después?
Diarios truncados, pensamientos dispersos... Incluso para escribir a uno mismo hace falta una disciplina férrea. Envidio realmente a aquellos que escriben diarios durante toda su vida, con tesón y sin cansancio.

En fin, démonos una nueva oportunidad y perdone el lector/bloggero interesado esta falta de constancia... Un saludo.

2 comentarios:

  1. Menos mal que has decidido continuar con este espacio, pues sería una lástima que lo abandonaras. Lo mejor de tu visita a mi espacio ha sido conocer tu sitio, que está francamente genial, te felicito. Vendré por aquí con asiduidad, ¡un saludo!

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  2. ¡Hola Pedro! Gracias por tus palabras. Ideas y ganas siempre hay muchas, lo difícil es encontrar el tiempo. Yo he llegado a la conclusión de que de nada sirve almacenar datos en la cabeza si no se comparten. Y una buena manera de compartir es un blog. Un saludo y nos leemos.

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