sábado, 28 de enero de 2012

René Magritte, La invención de la vida, 1927-28
"Ya te he contado alguna vez que mi alma está dividida en dos, como si dijéramos (...) Tengo mucho miedo de que todos los que me conocen tal y como siempre soy descubran que tengo otro lado, un lado mejor y más bonito. Tengo miedo de que se burlen de mí, de que me encuentren ridícula, sentimental y de que no me tomen en serio (...) O sea, que la Ana buena no se ha mostrado nunca, ni una sola vez, en sociedad, pero cuando estoy sola casi siempre lleva la voz cantante. Sé perfectamente cómo me gustaría ser y cómo soy...por dentro, pero lamentablemente sólo yo pienso que soy así. (...) Como ya te he dicho, siento las cosas de modo distinto a cuando las digo (...) Si soy sincera de verdad, te confieso que me afecta, y que hago un esfuerzo enorme para ser de otra manera, pero que una y otra vez sucumbo a ejércitos más fuertes.

Detro de mí oigo un sollozo: "Ya ves lo que has conseguido: malas opiniones, caras burlonas y molestas, gente que te considera antipática, y todo ello solo por no querer hacer caso de los buenos consejos de tu propio lado mejor". ¡Ay, cómo me gustaría hacerle caso, pero no puedo! (...) cuando se fijan tanto en mí, primero me pongo arisca, luego triste y, al final, termino volviendo mi corazón, con el lado malo hacia fuera y el bueno hacia dentro, buscando siempre la manera de ser como de verdad me gustaría ser y como podría ser...si no hubiera otra gente en este mundo".

Anna Frank, Diario. Carta del 1 de agosto de 1944

viernes, 27 de enero de 2012

(Re)creando Las Meninas...


"Mi idea fue recrear fielmente en lienzo las estancias del Príncipe que podemos ver en “Las Meninas” de Velázquez como si el incendio que se produjo en 1734 no hubiese tenido lugar y el Real Alcázar de Madrid hubiese podido sobrevivir hasta nuestros días convirtiéndose en una especie de hospital o refugio (...)

He reorganizado y sustituido todas las figuras ( incluyendo al perro) por pacientes y guardianes del refugio –hospital en el que el Real Alcázar de Madrid se transforma en mi versión. He hecho desaparecer el mobiliario original, pero he conservado los elementos arquitectónicos.

Sobre todo quiero evitar las discusiones especulativas y teóricas sobre el trabajo de Velázquez pero me gustaría enfatizar la genuina humanidad de este grupo de figuras, que muestran la inevitable fragilidad y eventualidad que envuelven la condición humana. Un momento real retratado en un espacio que existió y que está documentado. Aquí es donde la intención artística más rica y honesta se encuentra, algo que no se valora normalmente en este gran trabajo pero que merece un mayor reconocimiento".

Simon Edmondson (http://www.galeriaalvaroalcazar.com/es/noticias)