jueves, 15 de abril de 2010

San Roque y su perro

San Roque, patrón de los enfermos de peste, vivió en la segunda mitad del siglo XIV en Francia. Procedente de una rica familia, se hizo ermitaño y se dedicó a peregrinar. Sin embargo, enfermó de peste y para no contagiar a nadie se escondió en bosque, donde era alimentado por un perro y cuidado por un ángel. Sobre su muerte hay diferentes versiones, pero parece que es acusado de espionaje y muere en prisión. Junto a san Sebastián, protege a los afectados por la peste.

En cuanto a su iconografía, que comienza a extenderse a partir del siglo XV, aparecen algunos de los elementos presentes en la historia que ya hemos comentado: el ángel, el perro, el sombrero, la concha y zurrón propios del peregrino y por supuesto un bubón de peste en su pierna, que enseña remangándose el manto.

San Roque con su perro y el bubón de peste

3 comentarios:

  1. Y yo me sigo desemburrando! Bueno, con unas cuantas clases más tuyas ya puedo charlar en reuniones y deslumbrar con este tipo de conocimientos.
    Muy interesante!!!

    Besotes

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  2. Como siempre, muy curiosas las historias de santos que nos traes, Condesa. No soy muy aficionado a los santos, pero debiera saber más de ellos, por la iconografía cristiana en el arte. Sólo conocía el perro de San Roque y nada más. Ahora sé más de este santo, gracias a este espacio. Un cordial saludo.

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  3. Una historia muy curiosa.

    Cuando leí la entrada no pude aguantar la tentación de recitar este trabalenguas tan popular. "El perro de San Roque no tiene rabo porque Ramón Ramírez se lo ha quitado"...

    Un saludo!

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