lunes, 12 de abril de 2010

Reflexiones sobre dos tipos de cine.

"Pues, por los efectos específicos del cine (esa identificación de cine y vida), la más absurda película comercial puede ejercer sobre un público ingenuo y burdo el mismo efecto mágico que el verdadero arte ejerce en un espectador exigente. La diferencia fundamental, trágica, reside en el hecho de que una película artística despierta en su público emociones y pensamientos, mientras que el cine de masas- con ese efecto suyo especialmente adormecedor e irresistible- apaga todos las demás reflexiones y sentimientos de su público de forma definitiva e irrecuperable. Aquellas personas que ya no sienten ninguna necesidad de nada bello, espiritual, utilizan el cine como una botella de Coca-Cola".

Andrei Tarkovski, Esculpir en el tiempo, Rialp, Madrid, 1991.

7 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo, hay cierto tipos de películas que sólo están para pasar el tiempo, o como dices tu beberse unas coca colas y comer palomitas, pero hay otras que son las que te hacen recordar porque llaman al cine el séptimo arte, de las que sigues disfrutando y que siguen emocionando.

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  2. Pues sí, tiene más razón que un santo... Así nos va...

    Que tengas una muy feliz jornada.

    Buenos días.

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  3. A mí particularmente, me ocurren dos cosas: Hay días en que me entran unos antojos de comer comida chatarra, que ni se imaginan, y termino disfrutando del cine de masas como si se tratara del mejor caviar de esturión del Mar Caspio. Es el caso de películas como "Toy Story" (al menos la primera parte)o la "Guerra de las Galaxias", por dar sólo unos ejemplos; mientras que en otros momentos se me indigestan a más no poder, como me sucedió con "Titanic", pues nunca entendí por qué tanta alharaca por algo tan sonso.
    Por otro lado, hay momentos en que prefiero algo más delicado al paladar y me decanto por filmes como los inolvidales, al menos para mí, "Fanny y Alexander" (I. Bergman) o "Paris, Texas" (W. Wenders, en tanto que hay algunos que te dejan frío e indiferente, como me sucedió con "Zabriskie Point" (M. A. Antonioni), a pesar de incluir música de Pink Floyd, la cual me chifla.
    Por último, están aquellos platillos que te los comes enteritos y quisieras repetirlos, pero no supiste si te gustaron del todo,como me sucedió con "Naked Lunch" (D. Cronenberg) o "Y tu mamá también" (A. Cuarón).
    Como todo en la vida, estas cosas dependen un poco de tus gustos, estado de ánimo y la variedad que quieras, pues tan malo es el consumo en masa, como querer limitarse exclusivamente a la comida "gourmet".

    Un saludo para todos, en especial para ti, Condesa.
    A propósito, antes mis comentarios estaban firmados como Luanda1964

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  4. Una cita que da mucho que pensar. Ahora ir al cine es como abrir una coca-cola.

    Un saludo

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  5. Opino que los gustos cinéfalos son algo muy subjetivo y particular. A veces lo que a uno le parece vulgar a otro le puede parecer espectacular. Lo mismo ocurre con la literatura, el arte...

    Por ejemplo, me estoy acordando (y que nadie me coma) de las películas de Torrente (Santiago Segura)a mi marido le parecen lo más y en cambio yo no las puedo ni ver, por no decir algo peor.

    Una entrada muy interesante entorno a la cual se podría hablar largo y tendido!

    Besitos!

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  6. que gran diferencia...
    ultimamente todo es como abrir una coca-cola.
    gracias a Dios aun hay muchas cosas que brillan con colores propios y podemos disfrutar de ellas y emocionarnos y reflexionar.
    pero el futuro no se ve muy prometedor.

    un abrazo
    desde el fin del mundo

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  7. Gracias a todos por vuestros comentarios, estoy de acuerdo con todo lo que decís. Los gustos en cualquier cosa son por supuesto muy subjetivos, no en vano en torno a la idea de gusto siempre ha habido toda una polémica filosófica y estética.

    Un saludo

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